168 de
poesía es mucho
y a la
vez es poco.
Depende
en las horas
del
rostro de la luna
Asomado
al leño azul
de la
esperanza en mi ventana
y de
las ganas del reflejo del Sol
en las
aguas de mi mirada
de
leerla en entrelíneas,
hacerla
propia
Y, es
más
de tus
168 de poesía
en la
voz cantada
de este
tiempo cruel sentada
en el
corredor de la espera
al dolor
del verte ir
Es este
tiempo
en
letras de soneto
las que
me das al viento
las que
no quiero
las que
ciñen mi garganta
las que
me ahogan hasta la asfixia
e hielan
gozosa la sangre
Y, mí
agitado corazón
en
labios en flor te buscan
en las sombrías
orillas de tu ribera
y en el
último beso en pétalo
en
silencio humedecido
de mis
ojos moros llorosos
Diciéndote
mi amado
Amante
mío
Adiós!
Mané
Castro Videla
