viernes, 23 de febrero de 2018

Buenos días, tristeza!



A sacudirse que por más que no se quiera, nunca podemos prescindir del dolor, 
se quiera o no pero siempre nos encuentra cuando menos lo queremos...
No todo podemos evitar pero si podemos encontrar el saberle dar un sentido... 
el poder adoptar frente a él una posición...
A aprender que no vale nada sufrir enojado y protestando... 
te lo juro, soy una de ellas, de las que sufren y no callan jamás 
aunque aumente el sufrimiento y me haga mucho más daño 
hasta quebrarme y secarme en llanto...
Siempre se puede aceptar el sufrimiento y darle un verdadero sentido
en algo positivo... salvador... redentor con amor...
Y volver a empezar... 
A renacer en cada día...
Aceptando el sufrimiento como parte de uno, de la vida.
Comenzando a escribir una nueva historia
a partir de la comprensión que no es posible amar sin sufrir, ni sufrir sin amar...
Es solo por uno, por el amor que nos habita... 
es por simple deber y derecho de ser felices 
en esta ilusión en que nos abrazamos fuertemente y llamamos vida 
donde nada pero absolutamente nada nos pertenece! 

Mané`Castro Videla


jueves, 22 de febrero de 2018

¡Resistire!


 Alguien dijo... se hace camino al andar. 

A veces... la felicidad parece un ideal remoto...
Sin duda hay que aprender a pensar para aprender a vivir, día a día.
Son sólo pequeños instantes, momentos excepcionales 

donde nos sentimos plenamente felices...
Somos felices cuando dejamos de que la felicidad sea un objeto 
que uno deba alcanzar y poseer... 
Uno lo único que posee es así mismo,
el otro a veces nos hacen sentir felices 
y otras, nos molestan, nos dicen cosas desagradables, 
defraudan nuestras expectativas...
Uno sin querer queriendo aprende
a subir un escalón más arriba, a vivir sin los otros... 
actuar sin esperar nada, ningún resultado... 
Uno aprende con dolor... a no contar, 
a callar con la mejor sonrisa
a encontrar la escondida senda 
de vivir quiero conmigo, 
tan felizzz y tan angustiante a la vez... 

¡Resistire!



Mané Castro Videla


martes, 20 de febrero de 2018

Son esas pequeñas cosas...



Son esas pequeñas cosas...

No siempre se hace todo lo que se puede hacer.
Hay que ser auténticos y no llenarnos la boca de excusas y frases débiles.
Uno no debe dejarse arrastrar por nada ni por nadie que no sea su propia conciencia.
Hay que ser gentil con uno y con el otro, a veces, solo a veces, 
es mejor callar, mantener el silencio.
Si, hazte el favor, no me llames.
No tengo ganas de hablar ni menos de escuchar.
No quieras sincerar tu culpa por obrar arrastrado por la corriente, 
como si fueras una hoja caída y seca. No hace falta, te lo aseguro.
Las palabras no se borran, esa es la verdad.
Ni menos se tapan cuando manchan al amor por la fuerza de los instintos ciegos.
Uno es luz, es un grito de vida y es, la lengua que pregona
también cada vez que te dejas arrastrar...
No soy tu, soy yo.
Yo no necesito escapar para tranquilizarme ni tampoco soy una cosa, entiende.
Acepta que es por eso.
Acepta que no permito que nada ni nadie me arrastre.
Soy, así, sin vueltas!
Soy mujer sin vueltas, como ese resplandor al borde del espejo, 
descubriéndome en la letra desnuda con toda su riqueza
y en el verdadero valor.
Soy en la exquisita pequeñez del no me olvides.
Soy así, como siempre he sido y te he dado palabra.
La que te sembró sonrisas en oraciones.
la que canto canciones y te lleno de besos de gratitud y de amor.
Soy la mujer, la amante, la hija y la madre, la que me habita.
La del ayer, la de hoy y la de mañana.
Soy esta y no otra.
Soy la de ahora, la de siempre, la que en los grandes silencios
de grandes pasiones pide y aparece en mi espíritu ardiente la alegría del ser, 
del que tata dios está en mi alma.
Soy así. hasta sin ti, te lo juro.
Soy ese ser que se reconoce.
Soy esa mirada con alegría y en el sufrimiento de tararear una canción
hasta que llegue la luz que no conoce el ocaso.

Mané Castro Videla


domingo, 18 de febrero de 2018

Aún hoy las sombras están ahí...



Aún hoy las sombras están ahí, agazapadas a veces, y otras,
salen a plena luz del día...
Nada se ha borrado ni mucho menos perdonado, todo está ahí, 
no se resigna a retirarse, están ahí dejando huellas.
Así sucede en uno y en todas las edades de la historia.
Todo es tan lento... tan insoportablemente lento
que apenas todo ha cambiado...
Apenas hemos crecido, siempre aflora el niño...
en otros adolescentes y en muy pocas ocasiones el ser adulto
derrumbando los muros del pasado...
Demoliendo estamos con todas las fuerzas de la razón y la inteligencia
las concepciones esclavizantes de nuestros cuerpos humillados,
desvalorizados sin alma...
Tiempo, solo necesitamos tiempo...
para romper los lazos que nos atan al cuerpo
y podamos comenzar a conocernos, a mirarnos de un modo superior...
porque entendimos que todo el resto es accidental, es pasajero, 
no tiene mayor trascendencia sino tenemos libertad interior
sino dismitificamos el concepto equivocado,
los sutiles prejuicios...
Si nos quedamos atrapados en la pobreza exterior 
y no en la riqueza interior... y pensamos...
Nos pensamos desde lo esencial, sin traicionarnos...
Integrando absolutamente todo lo que somos,
con lo que nos habita y todas las brechas que existen entre tú y yo
y ese vacío que nos ahoga, duele y nos nubla la mente.
¡Entreguémonos!
Sin límites de este mundo y de la mente
Entreguémonos desde el conocimiento, las razones y la fe
desde las verdades racionales, desde nuestras limitaciones...
Entreguémonos con Amor para y por amor
A un volver a nacer... recobrando vida
reapareciendo como el sol de una larga noche

Manè Castro Videla
Mujer libre avanzando a paso lento y paso parsimonioso






A mi prima hermana hermana Marta 






jueves, 15 de febrero de 2018

Estoy amándote en el silencio



Estoy amándote en el silencio, donde la palabra es màs plena, 
la más redonda, la que dice mas!
Las que todos entienden, la que no necesita explicación.
La que te abraza en la distancia y el sentimiento nos une, la que no se vende.
La que te lleva vivir lo divino, lo perfecto.
Te amo como solo se amar, con un corazón grande para amar.

Manè


miércoles, 14 de febrero de 2018

El reino del yo y del tu es la libertad. Libertad para ser, para dejar ser, para dejar de ser solo por Amor!




Un 14 de febrero mi mami decidió irse a jugar a la rayuela y tocar al sol junto a su tata Dios... 

Así me reconstruí en la historia en nombre del Amor... Amor de mami... Amor de hija... 
en una permanente invitación a pensar en armar un mundo de Amor.

Viviendo plenamente desprogramando ante el encuentro con el otro... con mis hijos... 
amándolos por lo que son y en libertad... 

Desenmascarando todo lo previsto, lo rutinario, rompiendo reglas,
abandonando el clisé de la definición del otro y del amor...

Ser tan solo ser y aparecer desnuda frente al otro sin armas, auténtica, con todas las imperfecciones, anudando los miedos para tomar coraje y amar en libertad, en la esencia del misterio de Dios.
Mi mami me dejó de legado una lección... amar hasta soltar y fluir... 

Me dejo el misterio de eros
De la lejanía y la conciencia... el des -conocer el amar al poner al otro en libertad...
Amar ese es lo que habita en mi mente, espíritu y corazón ... 

hay una parte de mi, de niña que la llora desconsoladamente y la recuerda ... 

hay una parte de mi como mami que con dolor me enseña a amarlos a mis hijos,
a los amis en la más absoluta libertad ...

El reino del yo y del tu es la libertad. 
Libertad para ser, para dejar ser, para dejar de ser solo por Amor!


Manè Castro Videla

lunes, 12 de febrero de 2018

Perdonar no es olvidar, es recordar sin que te duela, Manè


Hay que llorar el dolor, sentirlo... 
Sentir es sentirse y ser el abismo mismo de soledad...
Es nuestra elección como sanarnos y renacer de las heridas sin envenenarnos, 
solo es nuestra elección y de nadie más.
Aprender a soltar nos enfrenta a los miedos... 
es en ese instante cuando uno aprende a no esperar nada 
y es allí cuando uno se abre y permite que lleguen acontecimientos nuevos 
que nunca hubiera imaginado.
Sin querer queriendo nos abrimos de mente y corazón...
Sin querer amamos... sin querer queremos... sin querer perdonamos...
Sin querer el equilibrio nos viste la mirada y uno comienza a confiar otra vez...
Uno se da cuenta que somos parte de un todo 
y cuando nos focalizamos con dolor nos perdemos... 
Perdemos la capacidad de ver todo lo maravilloso que sucede a nuestro alrededor.
Sin falsas esperanzas y con la mente abierta, sin cegarnos... 
Uno sabe que es lo que necesita, desea y quiere...
Todo será a su tiempo, uno aprende que por más planes que uno haga y razones.
Hay veces que las mejores cosas nos suceden y nos sorprenden...
Bendiciones

Manè Castro Videla


Buenos días, tristeza!

A sacudirse que por más que no se quiera, nunca podemos prescindir del dolor,  se quiera o no pero siempre nos encuentra cuando menos...