viernes, 25 de marzo de 2016

Rodolfo Walsh- “Los mitos setentistas. Mentiras fundamentales sobre la década del `70”.- A. Laje



El personaje de Walsh se inscribe dentro de la mitología setentista, y es presentado frente a la opinión pública como un “periodista democrático” que enfrentó a la dictadura a través de la comunicación social clandestina. No obstante, esta caracterización romántica de Walsh no es del todo acertada: el personaje en cuestión no sólo no creía en la democracia, sino que la combatió entre 1973 y 1976 engrosando con alta jerarquía la organización terrorista Montoneros, cuyo mayor poder de fuego se registró precisamente entre esos años; no sólo no luchó por las libertades de prensa y expresión, sino que, como buen montonero, las consideró “desvaríos burgueses”; y no solamente luchó contra el gobierno de facto instaurado a partir del 24 de marzo de 1976 a través de la comunicación social, sino que también lo hizo en virtud de acciones armadas concretas y que tuvieron por saldo numerosas víctimas inocentes.

Rodolfo Walsh inicia sus pasos revolucionarios en el terrorismo frecuentando La Habana —su primer viaje fue en 1960—, donde recibía adoctrinamiento castrista y donde trabajaría en conjunto con el periodista guerrillero Ricardo Masetti, jefe del golpista Ejército Guerrillero del Pueblo. Algunos años más tarde, ya consolidado como un intelectual e ideólogo de la izquierda armada de nuestro país, Rodolfo (o “Esteban”, tal su nombre de guerra) se incorporó en la banda terrorista Descamisados (integrada, entre otros, por Roberto Cirilo Perdía, Horacio Mendizábal y Norberto Habegger), organización que tiempo después se fusionará con Montoneros. Según las investigaciones del historiador Enrique Díaz Araujo, bajo esta militancia, el periodista preferido de la progresía argentina habría tenido participación —en carácter de ideólogo— en los asesinatos de los sindicalistas Augusto Timoneo Vandor y José Alonso.(3)

Comoquiera que sea, al poco tiempo Walsh pasará a integrar las Fuerzas Armadas Peronistas junto con Horacio Verbitsky, aunque a fines de 1972 ambos deciden incorporarse a Montoneros. Allí, Rodolfo recibirá nada menos que el rango de Oficial 2º, operando tanto desde el aparato de prensa como desde el de inteligencia de la organización terrorista. Según el periodista Carlos Manuel Acuña, a través de esta última área en particular, Walsh tendrá numerosas tareas: “detectar aquellas personas pasibles de ser secuestradas y con capacidad de pago; el desarrollo de de una política de intimidaciones sobre personas, grupos, sectores o empresas; sobornos y chantajes; estudios y análisis previos al cometido de asesinatos para establecer los réditos políticos; similares tareas para realizar atentados de todo tipo y finalmente, la evaluación y obtención de informaciones destinadas a establecer la viabilidad de ataques y copamientos y la oportunidad de realizarlos”.

El trabajo de Rodolfo Walsh en el área de inteligencia se destacó por la planificación de atentados terroristas tan complejos como espectaculares. Ejemplo de ello fue el operativo que acabó con la vida del Comisario Alberto Villar y su esposa el 1º de noviembre de 1974 (en el marco de un gobierno democrático), donde se emplearon buzos tácticos terroristas que colocaron explosivos en la lancha que el funcionario policial utilizaba para navegar en el Río de la Plata. El ex montonero Juan Gasparini afirma que dicho atentado fue “diseñado por Rodolfo Walsh en combinación con Carlos Goldemberg y bajo la supervisión de Roberto Quieto”.

Seguridad Federal de la Ciudad de Buenos Aires, acaecido el 2 de julio de 1976, también diagramado por el oficial de inteligencia Rodolfo Walsh. El plan parecía extraído de una película de Hollywood. El periodista e investigador Eugenio Méndez lo relata de la siguiente manera: José María Salgado “tuvo una reunión con su Responsable, el oficial Esteban (Rodolfo Walsh), que lo había infiltrado en la Policía Federal para dar información. Deciden colocar la bomba el 4/6/76. Se posterga porque en la Policía lo dan de baja. Esteban le indica que no devuelva la chapa. Ingresa a la Superintendencia con papeles tentativos. No lo controlan. Considera que el comedor es el lugar apropiado. La bomba se la entrega Esteban, y el Monra le indica cómo hacerla detonar, que va a tener 20 minutos para escapar. El 2/7/76 ingresa y la coloca, cubriéndola con su sobretodo. Se retira. Cambia de vehículo en Loria y Rivadavia, encontrándose con Esteban que le manifiesta: ‘el operativo salió perfecto’”. La bomba era un artefacto compuesto por 9 kg de trotyl y 5 kg de bolas de acero. Dieciocho personas quedaron despedazadas en el acto. Sesenta y seis resultaron malheridas, a tal punto que cuatro de ellas fallecieron en días subsiguientes a la terrible carnicería (la cantidad de muertos fue igual a la del atentado terrorista fundamentalista contra la embajada de Israel en los `90). Esteban era Rodolfo Walsh, el planificador del atentado.

Por otro lado, en lo que respecta al multimillonario secuestro de los hermanos Born, según han develado numerosas investigaciones y documentos, en la diagramación del operativo tuvo participación también Rodolfo Walsh. De nuevo, el plan era brillante: la avenida Libertador iba a ser cortada por un equipo de falsos “operarios de ENTEL” instantes previos a que pasaran por ahí los autos de Born. De esta forma, éstos serían obligados a desviarse a la derecha por la calle San Lorenzo. Al llegar a la esquina, otro giro obligado a la izquierda, en dirección a Capital, y cuando llegaran al cruce de la primera esquina, dos camionetas embestirían contra ellos. Cada integrante del grupo de montoneros bajaría de su vehículo y reduciría al auto que había chocado. Así, los hermanos Born serían llevados en una tercera camioneta. En el hecho resultó muerto Carlos Pérez, el chofer de los Born: otra víctima más que en alguna medida es también responsabilidad de Walsh.

Investigaciones posteriores indican que la participación del periodista en el secuestro fue incluso más activa, teniendo por misión obtener información de los hermanos secuestrados en una “cárcel del pueblo”: “Walsh bajaba al pozo por la tarde con un maletín pequeño y tomaba unos mates con la guardia, que luego corría hacia la cocina y le dejaba el salón libre para que comenzara a interrogar por separado a los hermanos, siempre con la asistencia de un grabador. Su misión era indagar sobre las relaciones que sostenía el holding en los últimos veinte años con los gobiernos, los militares, los sindicalistas, los empresarios y la prensa. Después de varias horas de conversaciones, los Born volvían a sus habitaciones y Walsh a la cocina, donde preparaba el último mate y se iba”.

Todo ello tuvo lugar en 1974, cuando un gobierno democrático conducía al país. Sucede que a los Montoneros —y por añadidura a Rodolfo Walsh— la democracia les importaba un comino; sus objetivos, en rigor de verdad, estaban en las antípodas de la democracia. Asimismo, las libertades individuales también fueron despreciadas por la banda guerrillera en cuestión. De hecho, nada menos que la libertad de expresión fue denostada por la organización (a la que pertenecía paradójicamente Walsh) en los siguientes términos: “No podemos convertirnos ahora en defensores de la libertad de expresión, que es un principio liberal”.

(*) Agustín Laje autor del libro “Los mitos setentistas. Mentiras fundamentales sobre la década del `70”.-

miércoles, 9 de marzo de 2016

Llueve en silencio... Un silencio que impone




Llueve en silencio... Un silencio que impone el ordenamiento de los afectos y los sentimientos, de los pensamientos incluso de los problemas y preocupaciones. Ante esas actitudes que nos pretenden herir, lastimar . Ante esas palabras no del todo acertadas y ante los olvidos que uno no espera... 
Es ese silencio que se entona en lugar de elevar la estridencia de los gritos o la amargura, ese canto de silencio que solo lo entonan quienes saben dominarse a sí mismos. 
A las circunstancias en las que se deben actuar. 
Hoy, es un día que llueve en silencio, que invita a la reflexión, a las palabras oídas con calma y no a los gritos del que gobierna a los necios... Ahora es el mejor momento en que el silencio es el mejor toque al corazón...

Mané

martes, 8 de marzo de 2016

En el día de la mujer...



Yo no soy la mejor...(pon lo que tu quieras)..., 
pero seré lo mejor que yo pueda Ser.
No estamos llamados en esta vida a ser el mejor de todos 
sino a Ser lo mejor que podamos Ser en lo que hagamos.
Nos vemos en la cima! 

Felizzz día de la Mujer! 
Mané

sábado, 5 de marzo de 2016

Al que deja mensajes privados...



Al que deja mensajes privados...
Que correctamente incorrecto utiliza valores en falsa percepción, no es lo que usted dice a partir de su creencia de mi, sino todo aquello lo que usted demuestra que es, en y desde la sombra, eso es lo que me diferencia.

Mané Castro Videla elle, la chatte

Cada uno va escribiendo su historia cada día

Cada uno va escribiendo su historia cada día. Uno aprende que toda acción mala trae consecuencias malas, tarde o temprano. Y la verda...