lunes, 3 de junio de 2013

EL REGRESO, MANÉ


Lo sospecho desde el principio, solo basto una milésima de segundo para entender y comprender su morocha y larga cabellera deslizándose sin prisas ni tiempos por las playitas hasta el punto de alcanzar y tener el coraje y la osadía de tocar las puntas de los enredos de amo y esclavo de todas sus etapas revolucionaria.
esta historia continuará
@Mané Castro Videla
 todos los derechos reservados
Publicar un comentario

Amanecer en el rancho... Es siempre reconocerse con el ser y no con la exigencia al hacer...

Amanecer en el rancho, siempre es lo más bello que me puede suceder. Es siempre reconocerse con el ser y no con la exigencia al hacer...