domingo, 17 de diciembre de 2017

¡Viva la Libertad!


Nuestra vida entera descansa, sobre hipótesis tomadas a otro tiempo y que no responden a las ideas actuales, en la forma ni en el fondo de nuestra vida en permanente contradicción.
Todo lo que pasa afuera, nos atraviesa, cada palabra que decimos, cada acto que ejecutamos, es una mentira con respecto a lo que en el interior de nuestra alma reconocemos como verdad.
Nos pariodamos, a nosotros mismos... Representando una eterna comedia.

Comedia fatigosa, en soledad, a despecho de la costumbre que nos reclama una constante retracción de las ideas y de las convicciones, debiendo llenarnos de desprecio hacia nosotros y hacia el mundo cuando interrogamos a la conciencia...

Nuestra conciencia entre una multitud de circunstancias, adopta una expresión solemne, una actitud grave... nos vestimos y fingimos un respeto externo al otro, a las instituciones, al afuera, a eso que encontramos sobrado absurdas, siguiendo cobardemente unidos a ideas que sabemos que carecen de todo sentido.

Estamos en permanente y eterno conflicto entre las conveniencias y nuestras convicciones... Uno es, eso, vacío.

Vacío donde la ignorancia se concilia con una satisfacción animal y estar dichoso y contento... pero cuando se ve en las instituciones existentes simulacros vanos y vacíos sin sentido, donde se vive encerrado y todas las instituciones nos parecen mentirosas, uno es una llaga sangrienta.

Una llaga sangrienta en medio de un conflicto intolerable... 

Donde se pierde todo, absolutamente todo gozo de vivir y todo deseo de luchar... la angustia nos envuelve... nos atormenta, nos ahoga hasta matarnos...

A despertar...  A sacudir la febril angustia, los sueños y esos detalles que anidan en el espíritu y nos dicen es hora de luchar ... es hora de resolver, de  encontrar solución... 
Es hora de vencer con respeto y sin violencia...
Es hora de dialogar, presentando propuestas... fundamentando.
Es hora de respirar profundo y volver a empezar
y no permitiendo ni dándole poder a otro,
a que dirija nuestra vida,  a su antojo y capricho.
Es hora de no permitir abusos.


Vivir honrando... Honrando a la vida, a Dios y a la Patria

Manè  Castro Videla
Mujer libre e  Hija de la Vida, de Dios y de la Patria





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