miércoles, 6 de octubre de 2010

Que títulos les pondrías?


Todo pasa… y el encuentro llega su fin… lo que queda en la vida son los afectos, no nos llevamos nada de índole material, es en vano almacenar cosas: un techo sirve para protegernos cuando llueve, una mesa para alimentarnos, una silla para sentarse, objetos necesarios…más existe el alimento del alma, imprescindible para crecer como seres humanos y por ende a través de ese crecimiento personal, proyectarnos en otras personas y recrearnos juntos.


Como agua de manantial, fresca, y cristalina, se posan los pájaros a deleitarse, hay un vínculo recíproco, ellos ofrecen sus trinos y el líquido vital les brinda lo necesario para existir.Así como las aves necesitan del agua, nosotros necesitamos del otro, porque el otro, la amiga, el amigo, siempre cuando nos responde nos dice que existimos.

En el libro de la vida, las páginas se van escribiendo con nuestros actos más que con nuestro decir.

Estamos viviendo una época en la cual el corazón humano se va congelando, la amistad, el compañerismo sano, son los leños, son la fuerza para salvarnos y neutralizar esta desafortunada realidad.

Proponemos dada nuestra experiencia, estimular la calidez humana, el encuentro, el tiempo compartido.

Diferenciándonos de esta forma, del resto de las personas, que a veces por razones propias de la vida misma olvidan el valor real de los sentimientos.

Por nuevos encuentros los abrazan



Mané y Sandra
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