lunes, 5 de septiembre de 2011

Los Manipuladores

Los manipuladores hacen trampa… ¡Huí!


Nadie zafa de algún vínculo en el el otro nos puede.
Tiene influencia sobre nosotros, nos induce a tomar decisiones, impone su voluntad sobre la nuestra.
Y lo peor es que, la mayoría de las veces, ¡no nos damos cuenta!

Es que "el manipulador consigue sus objetivos mediante la seducción. Dirige la voluntad de la víctima, abusando de su sensibilidad y vulnerabilidad", dicen la psicóloga Gloria Husmann y la socióloga Graciela Chiale, autoras del libro "La trampa de los manipuladores", de la Ed. Del Nuevo Extremo.
"La manipulación es siempre una agresión hostil", aseguran. Es un ejercicio solapado, tortuoso, arbitrario y abusivo del poder. "Por medio de la manipulación, un individuo puede destruir a otro, dado que se trata de una verdadera intrusión en su psiquismo.

¿Cómo advertir que estamos bajo la influencia de un manipulador?
Agarrá un cuaderno y anotá.
Reflexioná sobre algunas cuestiones que proponen Husmann y Chiale en su libro.
Tratá de responder con sinceridad para mejor el resultado de esta autoevaluación.

* No soy tan espontánea como antes.
* Siento que he perdido el entusiasmo.
* En su presencia, no puedo sentirme relajada.
* Siento que he perdido la confianza en mí misma.
* Me siento en un estado de confusión.
* Padezco una sensación de carencia o vacío interior.
* Me desconozco a mí misma.
* Siento ansiedad y/o frustración.
* Dudo lo aceptado de mi propio pensamiento.
* Me siento en un círculo vicioso de pensamientos culpógenos.
* Siento que he perdido la aptitud para ocuparme de otras relaciones interpersonales.
* Siento una voz crítica interior de autocensura.
* Siento deseos de escapar. Tengo la sensación de estar como congelada, paralizada.
* Tengo temor a enloquecer.

Si te ves reflejada en la mayoría de las afirmaciones, estás en zona de riesgo.
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