miércoles, 11 de julio de 2012

Tratado de las Pasiones del Alma


Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
PRIMERA PARTE
DE LAS PASIONES EN GENERAL Y ACCIDENTALMENTE DE TODA LA NATURALEZA DEL HOMBRE 

Art. 1. Lo que es la pasión respecto a un sujeto es siempre acción en algún otro aspecto.
Art. 2. Para conocer las pasiones del alma es preciso distinguir sus funciones de las del cuerpo.
Art. 3. Qué regla se debe seguir para este fin.
Art. 4. El calor y el movimiento de los miembros proceden del cuerpo; los pensamientos, del alma.
Art. 5. Es erróneo creer que el alma da movimiento y calor al cuerpo.
Art. 6. Que diferencia existe entre un cuerpo vivo y un cuerpo muerto.
Art. 7. Breve explicación de las partes del cuerpo y de alguna de sus funciones.
Art. 8. Cuál es el principio de todas estas funciones.
Art. 9. Cómo se produce el movimiento del corazón.
Art. 10. Cómo se producen en el cerebro los espíritus animales.
Art. 11. Cómo se producen los movimientos de los músculos.
Art. 12. Cómo actúan los objetos exteriores sobre los órganos de los sentidos.
Art. 13. Esta acción de los objetos exteriores puede conducir de diversa manera los espíritus a los músculos.
Art. 14. La diversidad que existe entre los espíritus puede también diversificar su curso.
Art. 15. Cuáles son las causas de su diversidad.
Art. 16. Cómo todos los miembros pueden ser movidos por los objetos de los sentidos y por los espíritus sin ayuda del alma.
Art. 17. Cuáles son las funciones del alma.
Art. 18. De la voluntad.
Art. 19. De las percepciones.
Art. 20. De las imaginaciones y otros pensamientos que son formados por el alma.
Art. 21. De las imaginaciones causadas solamente por el cuerpo.
Art. 22. De la diferencia que existe entre las percepciones.
Art. 23. De las percepciones que se refieren a los objetos exteriores a nosotros.
Art. 24. De las percepciones que se refieren a nuestro cuerpo.
Art. 25. De las percepciones que se refieren a nuestra alma.
Art. 26. Las imaginaciones que dependen únicamente del movimiento fortuito de los espíritus pueden ser tan verdaderas pasiones como las percepciones que dependen de los nervios.
Art. 27. Definición de las pasiones del alma.
Art. 28. Explicación de la primera parte de esta definición.
Art. 29. Explicación de la otra parte.
Art. 30. El alma esta unida a todas las partes del cuerpo conjuntamente.
Art. 31. Hay en el cerebro una pequeña glándula en la que el alma ejerce sus funciones más particularmente que en las demás partes.
Art. 32. Cómo se conoce que esta glándula es la principal sede del alma.
Art. 33. Las pasiones no residen en el corazón.
Art. 34. Cómo obran una contra el otro el alma y el cuerpo.
Art. 35. Ejemplo de la manera cómo las impresiones de los objetos se unen en la glándula que está en medio del cerebro.
Art. 36. Ejemplo de cómo se producen las pasiones en el alma.
Art. 37. Cómo parece que todas ellas son causadas por algún movimiento del espíritu.
Art. 38. Ejemplo de los movimientos del cuerpo que acompañan a las pasiones y no dependen del alma.
Art. 39. Cómo una misma causa puede provocar diversas pasiones en diversos hombres.
Art. 40. Cuál es el principal efecto de las pasiones.
Art. 41. Qué poder tiene el alma en relación con el cuerpo.
Art. 42. Cómo encontramos en nuestra memoria las cosas que queremos recordar.
Art. 43. Cómo el alma puede imaginar, estar atenta y mover el cuerpo.
Art. 44. De cómo cada volición esta naturalmente unida a algún movimiento de la glándula pero, por industria o por hábito, se la puede unir a otros.
Art. 45. Cual es el poder del alma respecto a sus pasiones.
Art. 46. Cuál es la razón que impide que el alma pueda disponer enteramente de sus pasiones.
Art. 47. En que consisten los combates que acostumbramos imaginar entre la parte inferior y la superior del alma.
Art. 48. En qué se conoce la fuerza o la debilidad de las almas y cuál es el mal de las más débiles.
Art. 49. La fuerza del alma no basta sin el conocimiento de la verdad.
Art. 50. No hay alma tan débil que no pueda, bien conducida, adquirir un poder absoluto sobre sus pasiones.
Segunda pate: DEL NÚMERO Y DEL ORDEN DE LAS PASIONES Y EXPLICACIÓN DE LAS SEIS PRIMARIAS
Art. 51. Cuáles son las primeras causas de las pasiones.
Art. 52. Cómo se comportan y cómo pueden ser enumeradas.
ORDEN Y ENUMERACIÓN DE LAS PASIONES
Art. 53. La admiración.
Art. 54. La estimación o el desprecio, la generosidad o el orgullo, y la humildad o la bajeza.
Art. 55. La veneración el desdén.
Art. 56. El amor y el odio.
Art. 57. El deseo.
Art. 58. La esperanza, el temor, los celos, la seguridad y la desesperanza.
Art. 59. La irresolución, el valor, la intrepidez, la emulación, la cobardía y el terror.
Art. 6O. El remordimiento.
Art. 61. La alegría y la tristeza
Art. 62. La burla, la envidia, la piedad.
Art. 63. La satisfacción de sí mismo y el arrepentimiento.
Art. 64. La simpatía y el agradecimiento.
Art. 65. La indignación y la ira.
Art. 66. La gloria y la vergüenza.
Art. 67. El hastío, la añoranza la alegría.
Art. 68. Por qué esta enumeración de las pasiones es diferente de la comúnmente aceptada.
Art. 69. Hay sólo seis pasiones primarias.
Art. 70. De la admiración; su definición y su causa.
Art. 71. En esta pasión no se produce ningún cambio en el corazón ni en la sangre.
Art. 72. En qué consiste la fuerza de la admiración.
Art. 73. Qué es el pasmo.
Art. 74. En qué son útiles todas las pasiones, y en que nocivas.
Art. 75. En qué consiste particularmente la admiración.
Art. 76. En qué puede ser nociva y cómo se puede remediar su defecto y corregir su exceso
Art. 77. No son los más estúpidos ni los más inteligentes los más inclinados a la admiración.
Art. 78. El exceso de esta pasión puede tornarse en hábito si no se acude a corregirlo.
Art. 79. Definiciones del amor y del odio.
Art. 80. Qué es unirse o separarse de voluntad.
Art. 81. De la distinción que acostumbramos hacer entre el amor de concupiscencia y el de benevolencia.
Art. 82. Cómo pasiones muy diferentes coinciden en que participan del amor.
Art. 83. De la diferencia que existe entre el simple afecto, la amistad y la devoción.
Art. 84. No hay tantas especies de odio como de amor.
Art. 85. De la complacencia y del horror.
Art. 86. Definición del deseo.
Art. 87. Es una pasión que no tiene contraria.
Art. 88. Cuáles son sus diversas especies.
Art. 89. Cuál es el deseo que nace del horror.
Art. 90. Cuál es el que nace de la complacencia.
Art. 91. Definición de la alegría.
Art. 92. Definición de la tristeza.
Art. 93. Cuáles son las causas de ambas pasiones.
Art. 94. Cómo estas pasiones son producidas por bienes o males que sólo atañen al cuerpo y en qué consisten el sentimiento agradable y el dolor.
Art. 95. Cómo pueden también ser producidas por bienes y por males que el alma no advierte aunque le pertenezcan, como el placer de arriesgarse o de recordar el mal pasado.
Art. 96. Cuáles son los movimientos de la sangre y de los espíritus que producen las cinco pasiones precedentes.
Art. 97. Principales experiencias que sirven para conocer estos movimientos en el amor.
Art. 98. En el odio.
Art. 99 En la alegría.
Art. 100. En la tristeza.
Art. 101 En el deseo.
Art. 102. El movimiento de la sangre y de los espíritus en el amor.
Art. 103. En el odio.
Art. 104. En la alegría.
Art. l05. En la tristeza.
Art. 106. En el deseo.
Art. 107. Cuál es la causa de estos movimientos en el amor.
Art. 108. En el odio.
Art. 109. En la alegría.
Art. 110. En la tristeza.
Art. 111. En el deseo.
Art. 112. Cuáles son los signos exteriores de estas pasiones.
Art. 113. De los gestos de los ojos y del rostro.
Art. 114. De los cambios de color.
Art. 115. Cómo hace enrojecer la alegría.
Art. 116. Cómo hace palidecer la tristeza.
Art. 117. Cómo a veces se enrojece estando triste.
Art. 118. De los temblores.
Art. 119. De la languidez.
Art. 120. Cómo se produce por el amor y por el deseo.
Art. 121. Cómo puede ser producida también por otras pasiones.
Art. 122. Del desmayo.
Art. 123. Porqué la tristeza no produce desmayo.
Art. 124. De la risa.
Art. 125. Por que la risa no acompaña a las más grandes alegrías.
Art. 126. Cuáles son sus principales causas.
Art. 127. Cual es la causa de la indignación.
Art. 128. Del origen de las lágrimas
Art. 129. Cómo los vapores se transforman en agua.
Art. 130. Cómo lo que produce dolor al ojo incita a llorar.
Art. 131. Cómo se llora de tristeza.
Art. 132. De los gemidos que acompañan a las lágrimas.
Art. 133. Por qué los niños y los viejos lloran fácilmente.
Art. 134. Por qué algunos niños palidecen en vez de llorar.
Art. 135. De los suspiros.
Art. 136. De dónde provienen los efectos de las pasiones que son particulares de ciertos hombres.
Art. 137. De la función de las cinco pasiones aquí explicadas en tanto se refieren al cuerpo
Art. 138. De sus defectos y de los medios de corregirlos
Art. 139. De la función de las mismas pasiones en cuanto corresponden al alma, y en primer lugar al amor.
Art. 140. Del odio.
Art. 141. Del deseo, de la alegría y de la tristeza
Art. 142. De la alegría y del amor comparados con la tristeza y el odio.
Art. 143. De las mismas pasiones, cuando se relacionan con el deseo.
Art. 144. De los deseos cuya manifestación depende únicamente de nosotros.
Art. 145. De los que dependen únicamente de otras cosas, y de qué es la fortuna.
Art. 146. De los que dependen de nosotros y de otro.
Art. 147. De las emociones interiores del alma.
Art. 148. El ejercicio de la virtud es un soberano remedio contra las pasiones.
TERCERA PARTE
DE LAS PASIONES PARTICULARES
Art. 149. De la estimación y del desprecio.
Art. 150. Estas pasiones no son sino especies de admiración.
Art. 151. Son más visibles cuando las referimos a nosotros mismos.
Art. 152. Por qué causa podemos estimarnos.
Art. 153. En qué consiste la generosidad.
Art. 154. Impide despreciar a los demás.
Art. 155. En que consiste la humildad virtuosa.
Art. 156. Cuáles son las propiedades de la generosidad y cómo sirve de remedio contra todos los desórdenes de las pasiones.
Art. 157. Del orgullo.
Art. 158. Estos efectos son contrarios a los de la generosidad.
Art. 159. De la humildad viciosa.
Art. 160. Cuál es el movimiento de los espíritus en estas pasiones.
Art. 161. Cómo puede adquirirse la generosidad.
Art. 162. De la veneración.
Art. 163. Del desdén.
Art. 164. Del uso de estas dos pasiones.
Art. 165. De la esperanza y del temor.
Art. 166. De la seguridad y de la desesperanza.
Art. 167. De los celos.
Art. 168. En qué ocasiones puede ser honrada esta pasión.
Art. 169. En qué casos es censurable.
Art. 170. De la irresolución.
Art. 171. Del valor y de la intrepidez.
Art. 172. De la emulación.
Art. 173. Cómo la intrepidez depende de la esperanza.
Art. 174. De la cobardía y del miedo.
Art. 175. Del uso de la cobardía
Art. 176. Del uso del miedo.
Art. 177. Del remordimiento.
Art. 178. De la burla.
Art. 179. Por qué los más imperfectos suelen ser los más burlones.
Art. 180. Del uso de la burla.
Art. 181. Del uso de la risa y de la burla.
Art. 182. De la envidia
Art. 183. Cómo puede ser justa e injusta.
Art. 184. A que se debe que los envidiosos son propensos a tener la tez plomiza.
Art. 185. De la piedad.
Art. 186. Quienes son los mas compasivos.
Art. 187. Cómo los más generosos sienten esta pasión.
Art. 188. Quienes son los que no sienten piedad.
Art. 189. Por qué esta pasión mueve a llorar.
Art. 190. De la satisfacción de sí mismo.
Art. 191. Del arrepentimiento.
Art. 192. Del favor.
Art. 193. Del agradecimiento.
Art. 194. De la ingratitud.
Art. 195. De la indignación.
Art. 196. Por qué la indignación va unida a veces a la piedad y a veces a la burla.
Art. 197. A veces la acompaña la admiración, y no es incompatible con la alegría.
Art. 198. De su uso.
Art. 199. De la ira.
Art. 200. Por qué las personas que enrojecen de indignación son menos temibles que las que palidecen.
Art. 201. Hay dos clases de ira, y las personas más buenas son las más propensas a la primera.
Art. 202. Las que más se dejan llevar a la otra son las almas débiles y bajas.
Art. 203. La generosidad sirve de remedio contra sus excesos.
Art. 204. De la gloria.
Art. 205. De la vergüenza.
Art. 206. Del uso de estas dos pasiones.
Art. 207. De la impudencia.
Art. 208. De la saciedad.
Art. 209. De la añoranza.
Art. 210. Del contento.
Art. 211. Un remedio general contra las pasiones.
Art. 212. De las pasiones depende todo el mal y todo el bien de esta vida.

Publicar un comentario

Infames, traidores de la Patria

Perdió la Nación toda. Desde la Quiaca a Tierra del Fuego, la corrupción ha ganado. La corrupción y la ignorancia matan. Demasiados i...